Consejos para ahorrar energía en nuestra empresa

Consejos para ahorrar energía en nuestra empresa

El consumidor más intensivo de energía son, sin duda, las empresas. Sea que trabajes desde casa o que estés en una oficina, el recurso energético se usa constantemente como si fuese el motor que mueve todas las actividades.

Esto es así, en parte, por la automatización de las empresas. Hemos involucrado equipos que facilitan el trabajo, pero que, como requisito, nos piden energía. No solo hablamos de energía eléctrica o gas para calefacción, sino incluso del combustible con el que se transporta la mercancía o ese que gastamos al usar el coche para ir hasta el lugar de trabajo.

Dar consejos para ahorrar energía en una empresa puede ser complejo, pues lo más recomendable es conocer la naturaleza del negocio y el consumo diario para determinar qué plan es mejor, pero eso no significa que podamos dar directrices generales.

Podemos comenzar entendiendo que el ahorro de energía, cuando el consumo es intensivo y necesario, es poco viable, pero el ahorro de dinero asociado a la energía puede ser una realidad. ¿Cómo? Sencillo: evaluando las distintas ofertas empresariales que tiene cada compañía de luz y gas y haciendo el cambio si es necesario.

Para contratos empresariales, el cambio puede ser complejo, pero algo que siempre te pedirán es el número CUPS, es decir, el identificador del punto de suministro y la identificación del responsable del contrato. Decimos que el cambio puede ser complejo, pues muchas empresas tienen obligaciones contractuales con sus proveedores, las cuales deberán cumplir antes de hacer el cambio. Si deseas conocer cómo y cuánto se puede tardar un trámite de baja de luz y el alta subsiguiente, puedes mirarlo en el siguiente enlace: https://www.companias-de-luz.com/dar-de-alta-la-luz/cuanto-tardan/. Visto este caso particular, sigamos con algunos consejos que todas las empresas pueden aplicar.
 

Consejos para ahorrar energía en la empresa

 
A nivel administrativo, puedes ahorrar en estas áreas:

    • Iluminación
    • Calefacción
    • Equipos
    • Etc.

 
En el caso de la iluminación, el consejo más inmediato es que se aproveche la luz natural tanto como se pueda, e incluso te puedes plantear cambiar los horarios de las jornadas laborales para que se optimice el uso de la luz natural. Si las oficinas no permiten este tipo de ahorro, opta por bombillas LED, pues son de bajo consumo.

En el caso de la calefacción, puedes tomar ventaja del clima exterior. Si estás en posición de escoger una nueva oficina, busca una en la que se haya optimizado la transferencia de calor con el exterior. Los avances de la arquitectura han permitido que existan nuevas oficinas que aprovechan la forma en que están construidas para evitar la dependencia de sistemas de calefacción.

Por último, en el caso de los equipos, más que evitar mantenerlos encendidos, lo que significaría una disminución de la productividad, puedes optar por aquellos que tengan mejores certificados energéticos. Ahora bien, puedes promover el encendido y apagado de equipos entre empleados y colaboradores siempre que esto sea posible. Acciones tan sencillas como no dejar cargadores conectados a la toma de corriente pueden hacer la diferencia.

Si deseas saber más de este tema, puedes mirar esta guía subvencionada por el Gobierno de España.

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